domingo, 22 de abril de 2012

Cuando ser feliz se queda corto.

Hace ya un buen rato que me tumbe en la cama y han venido a mi memoria muchos de los recuerdos que tengo. A veces pienso que pasó mucho tiempo, pero también pienso que comparado con todos los recuerdos que aún me quedan por guardar, es solo el principio. ¿Pau Vázquez? Dos años y medio más o menos y aún no nos veo parecido. Pero antes de eso, un jersey azul. A partir de ahí algo cambió, encendía el ordenador esperando solo una cosa... ¿Cuántas sonrisas ha visto la pantalla de mi ordenador mientras hablaba contigo? Imposibles de contar. Un mensaje en noche vieja "princesina", una felicitación de cumpleaños dos horas antes, la primera foto que me comentaste en tuenti, la foto del vestido que te gustaba... Y así podría estar toda la noche. Un año entero apareciendo en mi cabeza con frecuencia y de repente, cuando me doy cuenta, te tengo delante. para alegrarme la vida como nadie consigue hacerlo. Podré olvidarme de muchas cosas, pero no de esa noche, podrá haber lugar bonitos, pero ninguno tan especial como ese banco, podrá haber fotos preciosas, pero ninguna como la que yo te hice ese día. Y ahora aquí estoy, sonriendo como una niñina cada vez que veo nuestros recuerdos. Y sigo sonriendo aún más cuando pienso que todavía quedan muchos más recuerdos que guardar, muchas más sonrisas de esas que me vuelven loca, muchos días felices y sobre todo muchas pestañas a las que pedir deseos.
Mi felicidad tiene nombre y apellidos.

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