Feliz navidad, feliz navidad, feliz navidad... Hace más o menos una hora que me levante de la cama y ya cuatro personas me han dicho "feliz navidad".
¿Feliz navidad? ¿Es una obligación estar feliz en navidad? ¿Solo hay que ser feliz en navidad?.
No, no me gustan estas fiestas (por si alguien todavía no lo ha notado). No me gusta que ya desde mediados de noviembre me empiecen a aburrir con lucecitas y decoración hortera.
Cuando llega el día, el 24, mi madre, mi abuela y mi tía no salen de la cocina. ¿Por qué? Ah si, porque es noche buena y van a hacer un "menú especial". Que tan especial ya no es, porque cada año es lo mismo. (Pero de la comida no voy a hablar, porque para una cosa que me gusta...)
Antes de que empiece la cena, esa casa es un caos, que si pon la mesa, que si lleva esto, que si cambia eso de sitio... Total, que te ves con quince platos en la mano, teniendo que bajar unas escaleras, además de tener que esquivar el arbolín de navidad (perfectamente decorado, no hay espacio para una bola más), que cualquier día va a ir por la ventana y el belén que lo único guapo que tiene es el tío que está cagando.
Llega la cena, llega la cena y se pone la tele. ¿Para qué? Si al final nadie la ve y aunque quisieras verla entre la conversación del de la derecha, del de la izquierda y del de enfrente no te ibas a enterar de nada. Pero bueno, las conversaciones siempre son interesantes... Que si la niña ha sacado no se cuantos sobresalientes, que si la comida está muy rica, que si a partir del uno de Enero me pongo a dieta (sí, y también dejo de fumar), que vaya guapa que estás hoy (mentira, hoy estoy como ayer y como estaré mañana), que vaya como pasa el tiempo... Y esta noche saldrá un tema nuevo, como echamos de menos a cierta persona. ¿No me digas? Espera, que no me había acordado de ella, que no me había dado cuenta que es la primera navidad que no paso con él. Gracias por recordármelo.
Después de los postres la cosa se anima, bueno, tampoco mucho... Empiezan a sacar los licores y como siempre mi abuela "no le eches tanto a la niña a ver si se va a emborrachar". Se dan los regalos de Navidad, que pobre del que me regale a mi algo... De toda la vida de dios aquí se regala en Reyes, o directamente, se regala cuando se da la gana. Una vez que cada cual tiene su regalo, lo miran, lo enseñan, y se dan besitos, llega la cumbre de la noche, si señores, al ritmo de las canciones de los típicos programas navideños, mi prima llega con el bingo. Vaya fiesta ¿no?. Y así se pasa la noche, jugando al bingo, diciendo las mismas rimas de siempre, unas las dices en alto, otras te las guardas para ti, pero en el fondo, todos pensamos lo mismo.
Pero bueno, esto tan solo ha pasado durante 17 años de mi vida, tal vez este, el 18, sea diferente. (Y yo que me lo creo).
En cuanto al feliz navidad... Yo prefiero desear y que me deseen una feliz vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario