Siete tarrinas de helado, treinta y tres discos de jazz, un litro de ron, otro de vodka, cuatro botellas de vino y setenta y dos horas para dejar de esperarle y terminar de perderme. Es todo lo que he necesitado para creerme que soy feliz, aunque tan solo fuera por un momento, para saborear algo de esperanza, aunque tan solo fuera por dos segundos de incertidumbre, para acabar más desarraigada de mi misma que de costumbre y no acordarme de que empezaba a amarle, aunque tan sólo fuera para siempre.
Un abrizo.♥
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